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Cómo ocho vasos de agua al día te mantienen libre de grasa.

 Aunque parezca increíble, el agua es posiblemente el más importante y único catalizador para perder el peso y mantenerse así. Aunque la mayoría de nosotros lo tomamos como un hecho, el agua puede ser la única “poción mágica” para la pérdida permanente del peso.

El agua suprime el apetito naturalmente y ayuda al cuerpo a metabolizar la grasa acumulada. Los estudios han mostrado que una disminución de la ingesta del agua causará el aumento de los depósitos de grasa, mientras que el aumento en la ingesta de agua reduce realmente los depósitos de grasa.

 Esta es la razón. Los riñones no pueden funcionar correctamente sin suficiente agua. Cuando no trabajan a plena capacidad, algo de su carga se dirige sobre el hígado.

 Una de las funciones primarias del hígado es metabolizar la grasa almacenada en energía usable para el cuerpo. Pero si el hígado tiene que hacer parte del trabajo del riñón, no puede funcionar a su máxima capacidad. Como resultado, metaboliza menos grasa, más grasa queda almacenada en el cuerpo, y se detiene la pérdida del peso.

Beber bastante agua es el mejor tratamiento contra la retención de fluidos. Cuando el cuerpo dispone de menos agua, percibe esto como amenaza a la supervivencia y comienza a retener cada gota. El agua se almacena en espacios extracelulares (fuera de las células). Esto se manifiesta como pies, piernas, y manos hinchadas.

Los diuréticos ofrecen una solución temporal en el mejor de los casos. Ellos fuerzan la eliminación del agua almacenada junto con algunos nutrientes esenciales. Nuevamente, el cuerpo percibe una treta y substituirá el agua perdida en la primera oportunidad. Así, la condición vuelve rápidamente.

 La mejor manera de superar el problema de la retención del agua es dar a su cuerpo lo que él necesita: cantidades de agua. Solamente entonces el agua almacenada será eliminada.

 Si usted tiene un problema constante con la retención del agua, puede también culpar a un exceso de sal. Su cuerpo tolerará el sodio solamente en cierta concentración. Cuanto más sal usted come, más agua su sistema conserva para diluirla. Pero librarse de la sal innecesaria es sencillamente beber más agua. Mientras que el agua es forzada a través de los riñones, quita el exceso de sodio.

La persona con sobrepeso necesita más agua que la delgada. Las personas mas grandes tienen cargas metabólicas mayores. Puesto que sabemos que el agua es la clave para el metabolismo de la grasa, entonces la persona mas gorda necesita más agua.

El agua ayuda a mantener la tonicidad muscular apropiada dando a los músculos su capacidad natural de contraer y prevenir la deshidratación. También ayuda a prevenir la piel floja que sigue generalmente a la pérdida del peso. Las células entonces alisarán la piel dejándola clara, sana y resistente.

El agua ayuda al cuerpo a librarse de la basura. Durante la pérdida del peso, el cuerpo tiene que librarse de mucha más basura y debe eliminar la grasa metabolizada. Nuevamente, una cantidad de agua adecuada ayuda a enjuagan la basura.

El agua puede ayudar a eliminar el estreñimiento o constipación. Cuando el cuerpo tiene demasiado poca agua, toma lo que necesita de fuentes internas. El colon es una fuente primaria. Resultado? Estreñimiento. Pero cuando una persona bebe bastante agua, la función normal del intestino se normaliza.

Cuánta agua es suficiente? En promedio, una persona debe beber ocho vasos de 240 mililitros (casi ¼ litro) cada día. Esto es aproximadamente 2 litros diarios. Sin embargo, la persona excedida de peso necesita un vaso adicional por cada 11 kilogramos de exceso de peso. La cantidad que usted bebe también debe ser aumentada si usted hace ejercicios físicos enérgicos o si el tiempo es caluroso y seco.

 El agua preferiblemente debe ser fría, así se absorbe en el sistema más rápidamente que el agua caliente. Alguna evidencia sugiere que beber agua fría puede ayudar realmente a quemar calorías.

GRANADA

Granadas recién cogidas del árbol que tenemos en el patio.

La granada es una fruta de sabor agradable y color atractivo que, una vez desgranada, nos ofrece un alimento con importantes propiedades nutricionales y terapéuticas.

EFECTOS BENEFICIOSOS

Desde antiguo se conocen los beneficios que este fruto proporciona a nuestra salud, apareciendo ya en el libro “Historia Naturalista” de Plinio el Viejo, y en pinturas y mosaicos de los tiempos de Pompeya. Probablemente, lo más llamativo es su fama como estimulante sexual, visto lo cual se le ha considerado desde la época griega como un alimento afrodisíaco. Su alto contenido en agua y potasio y escasa concentración de sodio, le confieren propiedades diuréticas y depurativas, lo que unido a su concentración en ácido cítrico hace que se favorezca la eliminación de ácido úrico y sus sales a través de la orina, por lo que su consumo es muy adecuado en caso de padecer gota, litiasis renal por sales de ácido úrico, obesidad o hipertensión.

También es importante su papel astringente y antiinflamatorio, debido a la presencia de taninos, y presenta cualidades antisépticas y antiinflamatorias debidas a presencia de los ácidos cítrico y málico. La corteza del fruto y las láminas internas que separan los granos son ricas en alcaloides, fundamentalmente en peleterina, lo que les confieren propiedades vermífugas. Así mismo, las punicorteínas de la corteza le otorgan efectos antitumorales a sus preparados.

Recientemente también se ha descrito que la granada tiene propiedades antisépticas y desinfectantes contra Bacillus subtilis, E. coli y S. cerevisiae. Y, como se describirá más adelante, existen sustancias que les otorgan elevada capacidad antioxidante, siendo los compuestos fenólicos los principales responsables de la misma, indicando estudios actuales que frenan los procesos de envejecimiento, y aparición de enfermedades degenerativas como cerebro y cardiovasculares, cáncer y patologías asociadas.

También se ha descrito el efecto antiarterioesclerótico del zumo, en humanos y ratones y puede ser recomendado para la prevención de enfermedades inflamatorias y apoplejías, así como en tratamientos contra el sida.